“Hace muchos años que conozco la historia de Padre Pío y la verdad que me ha cambiado la vida”, afirma Carina Mello (Salto –Uruguay) para quien pensar en el santo y revivir las experiencias obtenidas por su fe significan “una emoción muy grande, algo que moviliza mucho interiormente”. Cuenta que durante un largo tiempo enfrentó muchas emociones negativas que le determinaron una existencia compleja. “Yo sentía mucha incertidumbre, soledad, no sabía qué rumbo tomar, siempre sentía tristeza, dolor y mucha angustia hasta que incorporé al Padre Pío a mi vida. En ese momento todo cambió, encontré mucha luz, un rumbo que mi existencia no tenía, tuve una guía, un camino y mucha felicidad”, relata.
Sus padres son devotos del santo “de toda la vida” así que conoció la historia de Pío en su familia y a temprana edad, pero, “como todo, uno tiene su tiempo en la vida”. Esto implica el reconocimiento de la vivencia de un proceso de descubrimiento, la experimentación de un camino de fe.
Desde entonces la vida de Carina, que ahora reside en San José - Uruguay, ha experimentado un cambio sustancial y hoy enfatiza su certeza de que Pío “ha estado y está presente siempre. En las situaciones difíciles que uno tiene en la vida se siente su mano y eso conmueve; hace que tengamos más fe y más confianza cada día”.
La gratitud por esa transformación profunda, el disfrute de esa nueva vida y un vínculo de fe cada vez más firme hicieron que “en un momento”. Carina y su familia tomaran la decisión de “hacer todo lo posible para ir al pueblo donde nació Pío, donde dio sus misas y al lugar desde donde partió hacia la casa del Padre”.
“Gracias a Dios y al Padre Pío fuimos a conocer Pietrelcina, conocimos su lugar, su tierra, su casa” en una experiencia que define como “realmente conmovedora” en tanto “sentimos todo el tiempo su presencia, esa luz, el aroma a rosas, el olor de la santidad, aun en lugares en los que no hay flores sembradas, donde no ves una rosa por ningún lado. Es maravilloso, es sentir su presencia y saber que Padre Pío está ahí”, destaca.
En el mes de julio del 2019 su papá presentó “una embolia pulmonar que lo tuvo tres días en muy grave estado”. Muy básicamente, la enfermedad se produce por un bloqueo súbito de una arteria pulmonar y sus consecuencias, en general, son serias. “Nosotros pedimos la intercesión del Padre Pío y la verdad que fue hermoso porqué fue impresionante cómo se recuperó sin que queden consecuencias graves. Al tercer día ya había salido a sala, ya era el mismo de siempre”, recuerda con emoción y gratitud y afirma que su papá, “como prácticamente toda la familia, tiene mucha fe en Padre Pío”.
A título de mensaje, “para todos aquellos que están buscando ese toque para cambiar en la vida, los invito a que pongan su fe en el Padre Pío porque él siempre tiende su mano. Por supuesto, primero está Dios; Jesús, la Virgen María y Padre Pío interceden. Pongan mucha confianza porque siempre están ahí para dar una mano, especialmente en los momentos difíciles”.
Comentarios
Publicar un comentario